Para la Federación Internacional de Sociedades
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja el voluntariado
es una actividad que (FISCRMLR, 1999)[2]:
• Se fundamenta en el libre albedrío de
la persona que presta servicios de voluntariado, y no
en el deseo de obtener un beneficio material o pecuniario,
ni en presiones sociales, económicas o políticas
externas.
• Tiene por objeto ayudar a las personas vulnerables
y a sus comunidades.
• Su organización corre a cargo de representantes
reconocidos de las Sociedades Nacionales de la Cruz
Roja o de la Media Luna Roja.
Para Cáritas “Voluntario
es el que, además de sus propias labores profesionales,
de un modo continuo, desinteresado y responsable dedica
parte de su tiempo a actividades no en favor de sí
mismo ni de los asociados (a diferencia del asociacionismo),
sino en favor de los demás o de intereses sociales
colectivos, según un proyecto que no se agota
en la intervención misma (a diferencia de la
beneficencia), sino que tiende a erradicar o modificar
las causas de la necesidad o marginación social”.
Mario Espinoza Vergara define la acción
voluntaria como “un medio de acción
social solidario mediante el cual personas plenamente
conscientes de su responsabilidad para con la sociedad
en que viven, realizan durante su tiempo libre algún
tipo de servicio a la comunidad, concebida como un medio
de interrelación o diálogo cuyo objetivo
esencial es despertar y generar la propia capacidad
de las personas para movilizarse en la solución
de sus problemas”.
Gutiérrez Resa (Gutiérrez,
1997)[3], define el voluntariado como “aquella
serie de personas que, voluntaria y solidariamente,
deciden prestar una parte de su tiempo y de sus facultades
en beneficio de otros ciudadanos que lo necesitan, en
organizaciones y programas de acción social y
sin recibir contraprestaciones habituales en el mercado”
Para Luciano Tavazza (Tavazza, 1995).[4]define
la acción voluntaria como “la acción
de un ciudadano que, una vez cumplidos sus deberes de
estado (estudios, familia, profesión) y civiles
(vida administrativa, política o sindical) se
pone a disposición desinteresada de la comunidad,
promoviendo la solidaridad. Para ello ofrece energías,
capacidades de su tiempo y, eventualmente, los medios
de que dispone, como respuesta creativa a las necesidades
emergentes del territorio y, prioritariamente a aquéllas
que corresponden a los marginados. Todo ello, preferiblemente,
mediante la acción de un grupo que suministre
la formación permanente y la continuidad del
servicio en colaboración con las instituciones
públicas y las fuerzas sociales”
Chacón y Vecina (Chacón
y Vecina, 2002)[5], después de analizar diferentes
estudios, concluyen que “el prototipo de voluntariado
se identifica con una persona que elige libremente prestar
algún tipo de ayuda o servicio a otros, que en
principio son desconocidos, sin recibir ni esperar recompensa
económica alguna por ello y que trabaja en el
contexto de una organización formalmente constituida
sin animo de lucro (o en una Administración)”.
Para Cruz Roja Española “Voluntario
de la Cruz Roja Española es toda persona que
de una forma reflexiva, solidaria y desinteresada desarrolla
una actividad en beneficio de la comunidad dentro del
marco de los Fines y Objetivos de la Cruz Roja Española”.
Ruiz de Olabuénaga (Ruiz, 2001)[6]
ve la necesidad de establecer una definición
operativa del termino ya que “el voluntariado
entendido como un comportamiento por el que un individuo
(socio o no de una organización no lucrativa)
toma parte, a favor de ésta, en actividades que,
ordinariamente, serían remuneradas por ella,
constituye una figura social tan ambigua que necesita
una definición operativa estricta [...]”
Las definiciones operativas que propone son :
• Voluntariado en sentido amplio:
Todo aquel que dedica una hora al mes, como mínimo,
a una organización no lucrativa.
• Voluntariado en
sentido estricto: Todo aquel que dedica
más de 16 horas mensuales a una de estas organizaciones.
Gil Calvo (Calvo, 1995)[7] define al
voluntariado como “la prestación gratuita
y libremente asumida de trabajo o servicios en el seno
de alguna clase mas o menos organizada de asociación”.
Para Ariño (Ariño, 1999)[8]
voluntariado es aquella persona que se compromete (noción
de compromiso), por iniciativa propia (noción
de libertad), de manera desinteresada (noción
de acto sin finalidad lucrativa) en una acción
organizada (noción de pertenencia a un grupo
o una estructura) al servicio de la comunidad (noción
de interés común)
Para Kenn Allen
(Allen, 2001)[9] “voluntariado es cualquier
actividad que beneficie al prójimo, realizado
libremente y sin esperar ninguna recompensa financiera
inmediata”.
La recomendación R(85), de 21
de junio de 1985, del Comité de Ministros del
Consejo de Europa sobre trabajo voluntario en actividades
de bienestar social define el trabajo voluntario como
el “realizado de manera desinteresada por
personas que por su propia voluntad participan en la
acción social”.
La Ley de voluntariado de 15 de enero de 1996
define voluntariado como “el conjunto de actividades
de interés general, desarrolladas por personas
físicas, siempre que las mismas no se realicen
en virtud de una relación laboral, funcionarial,
mercantil o cualquier otra retribuida y reúna
los siguientes requisitos:
• Que tengan carácter altruista y solidario.
• Que su realización sea libre, sin que
tengan su causa en una obligación personal o
deber jurídico.
• Que se lleven a cabo sin contraprestación
económica, sin perjuicio del derecho al reembolso
de los gastos que el desempeño de la actividad
voluntaria ocasione.
• Que se desarrollen a través de organizaciones
privadas o públicas y con arreglo a programas
y proyectos concretos”.
Para Volonteurope una definición
de voluntariado debe incluir al menos los siguientes
elementos:
• Las actividades se ocupan de los intereses de
otras personas o de la sociedad.
• Carece de interés económico personal.
• Se desarrolla en un marco más o menos
organizado.
• Es una opción libre que se desarrolla
por medios pacíficos
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