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  Redistribución de derechos y responsabilidades: ciudadanía y capital social
   


Autores: Charles A. Reilly
Fuente: Lo público no estatal en la reforma del Estado
Editores: Luiz Carlos Bresser Pereira y Nuria Cunill Grau, Buenos Aires, CLAD/Paidós, 1998, 486 pp.
Categorías: Capital social, Innovaciones del capital social y la ética.

En 1994, Robert Putnam, al analizar el próspero destino de las regiones de Italia del Norte con respecto a sus vecinos del Sur, concluyó que “la tendencia a formar asociaciones es la que hace posible un mejor desempeño económico y un mayor desarrollo, y que la confianza y las redes creadas mediante asociaciones pasan al escenario productivo, constituyendo un capital social que, en todos sus aspectos, es tan importante como las riquezas naturales o el capital físico” (p. 403).

“El capital social no puede considerarse como un elixir mágico, como no lo son las recetas utópicas derivadas de las ciencias sociales ni la alquimia proveniente de las fábulas para producir un desarrollo con equidad” (pp. 440). No obstante, en América Latina el capital social puede constituir una guía confiable para recorrer la ruta que permitirá sacar a un número creciente de pobres de su extrema condición. Pero mientras Putnam es agnóstico en cuanto a cómo acelerar y profundizar la formación de capital social, el autor de este artículo sostiene que con los efectos de la informática y de los transportes se estaría en condiciones de obtener un cambio en décadas o generaciones y ya no en siglos.

En 1950, T.H.Marshall, al enunciar una serie de proposiciones sobre la emergencia de la ciudadanía en Occidente, asumía que ésta es una progresión real que ha evolucionado durante siglos y cuya secuencia se dio desde los derechos civiles hacia los derechos políticos y más tarde, con la puesta en práctica del Estado de bienestar, supuso un movimiento hacia la titularidad de los derechos sociales económicos. En 1997, los derechos económicos y sociales amparados por el Estado de bienestar sufrieron una fuerte erosión. Sin embargo, el autor menciona que la evolución de los derechos descrita por Marshall tiene pocas semejanzas con lo ocurrido en América Latina, puesto que los derechos políticos no fueron acompañados con avances en derechos civiles o sociales ni de igualdad de oportunidades. En la región, la sociedad civil emergió por medio de los movimientos sociales y organizaciones civiles a través de numerosos esquemas de autoayuda, autoaprovisionamiento y autogestión.

Las organizaciones civiles (OSC´s), que en los años 60 y 70 fueron denominadas organizaciones no gubernamentales (ONG´s), se distinguen de las organizaciones cooperativas y étnicas, cuyos miembros son sus propietarios y dirigentes, y de aquellas otras que suministran servicios profesionales o de apoyo técnico. La gama de estas organizaciones es muy amplia y varía considerablemente en los diferentes países y en ellas el liderazgo democrático y la gestión transparente no siempre son la regla. Con el tiempo fueron adoptando un esquema de “especialización flexible”, es decir que tienden a ser relativamente pequeñas, especializadas, orientadas cada vez más a acordar contratos con el Estado y a consultar con las empresas para atender las necesidades de sus clientes.

Si bien las capacidades pueden variar de un país a otro, en conjunto las OSC´s en América Latina enfrentan los siguientes desafíos: declinación del interés en la región después del fin de la Guerra Fría, disponibilidad decreciente de fondos internacionales, temores de cooptación por parte de los gobiernos, comercialización de las relaciones por medio de consultorías y contrataciones, aparición de movimientos competidores de base comunitaria o étnica y problemas persistentes de representatividad e intermediación. Según el autor la prueba crucial para las OSC´s no se ubicaría tanto a nivel micro y macro sino más bien a nivel intermedios de la organización social.

En los últimos años destacan una gran variedad de organizaciones de ciudadanos que intentan la representación popular mediante la formación de redes, asociaciones y federaciones antes que por los partidos políticos tradicionales, proceso que se ha acelerado por la reforma del Estado y métodos modernos de gestión de gobierno. El ajuste estructural y el redimensionamiento del Estado obligaron a repensar las políticas sociales, las cuales comenzaron a ser confiadas a proveedores externos. El Outsourcing es “el desplazamiento desde los monopolios estatales al campo empresarial y a la sociedad civil del suministro de bienes y servicios públicos o sociales” (p. 425).

Ahora, el papel del Estado es el de “asegurar” antes que el proveer bienes y servicios y las políticas sociales son reorientadas para incorporarse al mercado (privatización) o a la sociedad civil (publicización). En este contexto, las políticas sociales comienzan a cubrir tres esferas: el Estado, el mercado y la sociedad civil, y la ciudadanía significa responsabilidad para influir en el proceso de las políticas sociales, en acciones para aliviar la pobreza y asegurar el cumplimiento de los derechos humanos fundamentales.

Esta relación entre el Estado, el mercado y la sociedad civil en materia de política social es ejemplificada en primer lugar en el caso de Brasil, a través de la creación en el año 1995 de la Comunidad Solidaria que buscaba vincular el gobierno a los actores del sector privado en empresas conjuntas o “parcerías”, estimulando el voluntariado en la lucha contra la pobreza. En Guatemala, las OSC´s, después de 36 años de guerra civil, comenzaron a desempeñar un papel relevante en la firma de los acuerdos de paz, en los cuales se reconoció a dicho país como una nación “multicultural, multiétnica y multilingüe”. El propio BID ha acompañado varias iniciativas para el surgimiento y apoyo de redes y asociaciones civiles, contribuyendo a la reconceptualización, la reubicación y reorientación de los roles y de las responsabilidades sociales.

La hipótesis de este trabajo es que el marcado desplazamiento de las “fuentes” de las políticas sociales desde una propiedad exclusiva del Estado hacia una propiedad compartida con los mercados y los ciudadanos conducirá hacia la universalización de derechos y responsabilidades compartidas a través del mercado, la sociedad civil y el Estado. Se marcan algunas proposiciones de mediano plazo para el milenio:

• El Estado no es ya la única fuente de las políticas sociales, necesita reformarse, focalizarse y apreciar las redes y asociaciones de ciudadanos. La complementariedad y la subsidiariedad constituyen el modelo integral de desarrollo preferido.
• El suministro de servicios sociales a través de las combinaciones público/privadas podría desarrollar formas más flexibles y especializadas que en el pasado.
• La actividad empresarial requiere de una fuerza saludable y capacitada, así como de un entorno estable. Algunas empresas han desarrollado una mayor responsabilidad social a medida que la crisis social se fue agudizando.
• Muchos ciudadanos conectados a la sociedad civil global se han desarrollados indiferentes a la soberanía, se muestran escépticos respectos de las elites políticas y del Estado y a través de las tácticas y estrategias de supervivencia y del sector informal se han ido abasteciendo.
• Las OSC´s confiarán más en las garantías internacionales y menos en el soporte financiero internacional.
• El desarrollo del milenio y los actores de la democratización en el futuro apostarán a la “publicización” en conjunto con actores de la “esfera pública no estatal”.

La equidad es el problema y el crecimiento es uno de los medios. No cabe dudas de que los derechos y responsabilidades están siendo redistribuidos y la ciudadanía está siendo redefinida. Lograr una reasignación de responsabilidades más justa entre las esferas del Estado, el mercado y la sociedad civil constituye un enorme reto y ningún grupo debe ser dejado afuera.

   

Autor del abstract: Gladis Demarchi.
Tomado de: www.iadb.org/etica/SP4321/DocHit.cfm?DocIndex=2097

     
    Conocemos otros sitios sobre este tema que pueden ser de tu interés. Consúltalos aquí:
   

Foro Ciudadano: www.forociudadano.cl
Viva la ciudadanía: www.vivalaciudadania.org/
Ciudadanía activa: www.ciudadaniaactiva.cl/
Ciudadanía www.ciudadania.org.uy/
Ciudadanía ambiental: www.pnuma.org/ciudadania/
Fundación Foro Nacional por Colombia: www.foro.org.co/cis/cis.htm

   
     

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